Mis instrumentos son realizados a mano de manera exclusiva y normalmente por encargo.
Antes de su construcción, todos los detalles son discutidos con el músico.
Con frecuencia se trata el tema de la elección de las maderas, así como el del modelo más apropiado.

Primero, la madera envejecida debe ser preparada.
Para la viola aquí ilustrada uso álamo para la tapa trasera, los aros, refuerzos interiores, y tacos.
La tapa delantera, hecha de abeto, y el mango, tallado en arce, no se muestran aquí.

Uno de los primeros pasos en la construcción es la curvatura de los aros mediante un hierro caliente especial. Los aros, una vez adquirida la forma, son pegados y fijados a los tacos.

Los refuerzos sirven para proporcionar más solidez a los aros, así como para aumentar la superficie de pegado para las tapas delantera y trasera. El refuerzo es tallado con un cuchillo, como muestra la imagen.

Las efes son primero cortadas con una segueta y más tarde repasadas con el cuchillo.
La voluta también es tallada a mano con diferentes escoplos.

 

Para mí es muy importante que el músico reciba un instrumento que esté a la altura de sus expectativas. Por tanto, ofrezco a mi cliente la oportunidad de tocar el instrumento “ en blanco“.
En el caso de la viola de Madlaina, el instrumento fue probado sin barnizar con el fin de comprobar que tenía unas dimensiones correctas y que era cómodo y fácil de tocar, así como para poder crearnos una primera impresión sobre la calidad de su sonido.

La opinión de Madlaina sobre su nuevo instrumento:

“Es una verdadera gozada tocar con un instrumento que ha sido construido con tanto cariño, cuidado y perfección. Es la calidez a la vez que su amplitud y proyección lo que le da a esta viola un sonido de carácter tan personal. Es un instrumento que he acogido en mi corazón y que me motiva cada día.

(Fotografías: Gerd Scheidel)